El análisis de ADN realizado por el Ministerio Fiscal de Tucumán confirmó que no hubo un intercambio de bebés en el Hospital Regional de Concepción Dr. Miguel Belascuain, donde una pareja había denunciado que esperaba una nena y recibió un varón después del parto.
El resultado del estudio llevó tranquilidad a la familia. Mario, abuelo materno del recién nacido, contó que su hija “está más tranquila” y que “lloró de alegría” cuando recibió la confirmación de que el bebé era suyo.
La polémica había comenzado el 14 de agosto, cuando los padres, que habían recibido en tres ecografías la información de que esperaban una niña, tuvieron a su hijo mediante una cesárea de urgencia. La duda surgió cuando cambiaron al recién nacido y advirtieron que era un varón.
Ante la sospecha de un posible error en la entrega de los bebés, la familia realizó una denuncia y la Justicia inició una investigación para determinar qué había ocurrido.
La investigación por la identidad de los bebés
El caso quedó en manos del Ministerio Fiscal, a través de la Unidad de Usurpaciones, Estafas y Cibercriminalidad del Centro Judicial Concepción. El fiscal Gerardo Salas ordenó una serie de medidas para reconstruir lo sucedido durante el parto y la posterior atención de los recién nacidos.
El prosecretario Patricio Reynoso se presentó en el hospital acompañado por efectivos policiales y tomó declaraciones a integrantes del equipo médico y de enfermería que habían intervenido durante la cesárea y en el área de Neonatología.
Como parte de la investigación, la Fiscalía dispuso realizar pruebas de ADN al bebé involucrado y a otros cuatro niños nacidos ese mismo día. Los análisis fueron realizados en el Laboratorio de Genética Forense del Centro Científico Dr. René G. Favaloro, dependiente del Ministerio Público Fiscal de Tucumán.
Qué determinó el estudio de ADN
El informe genético permitió despejar las dudas. Según comunicó el Ministerio Fiscal, “todos los perfiles de los bebés analizados coinciden sus ADN con los de sus respectivas mamás”.
De esta manera, el estudio descartó que hubiera existido un intercambio de recién nacidos en el hospital y confirmó el vínculo entre cada bebé y su respectiva madre.
Para la familia, el resultado puso fin a una semana marcada por la angustia y la incertidumbre. “No dormíamos”, contó Mario al recordar las horas previas a conocer el resultado.
El abuelo relató que durante esos días esperaba que el análisis confirmara que el recién nacido era efectivamente su nieto. Finalmente, el resultado de la prueba genética llevó tranquilidad a la familia y permitió cerrar la principal incógnita que había dado origen a la investigación.
La Justicia continuará con las actuaciones vinculadas al funcionamiento del hospital y a las circunstancias que llevaron a que la familia recibiera un bebé de sexo masculino cuando las ecografías habían indicado que esperaba una niña.
Fuente: www.msn.com



